domingo, 3 de octubre de 2010

Ya perdoné errores casi imperdonables. Hice cosas por impulso, ya me decepcioné con personas, cuando nunca pensé decepcionarme, también decepcioné a alguien. Ya abracé para proteger, ya me rei cuando no podia, ya hice amigos eternos. Ya grité y salté de tanta felicidad, ya viví de amor e hice juramentos. Ya lloré escuchando musica y viendo fotos del pasado, ya llamé solo para escuchar una voz, ya me enamoré por una sonrisa, ya pensé que iba a morir de tanta tristeza y tuve miedo de perder a alguien especial. Pero sobrevivi, y todavia vivo. El mundo pertenece a quien se atreve. Y, la vida es mucho, para ser insignificante.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Morocho & Morocha