miércoles, 30 de junio de 2010
No entiendo la gente que dice que todo tiempo pasado fue mejor. Para mí lo mejor de mi pasado es que por suerte ya pasó. El pasado es como un alimento que dejaste olvidado en la heladera, se pone rancio, se pudre, hay que tirar el pasado y vivir el hoy. Si estás siempre mirando el pasado es porque te quedó algo pendiente, un botón sin cocer, una puntada sin dar… y yo tengo los botones bien cocidos y las lentejuelas bien pegadas, por eso miro solo para adelante. El pasado es como un vestido que nos podemos sacar y no usar nunca más. Dicen que nadie escapa a su pasado. Yo digo que no escapa el que no quiere escapar. Yo no le escapo al pasado, le huyo, yo vivo el presente. La misma palabra te lo dice, “pasado”, es algo que ya pasó, que ya fue. Por eso lo mejor es dejar atrás el pasado. No entiendo la gente que se emperra con remover su pasado ¿Qué es lo que buscan? ¿Qué esperan encontrar? El pasado te amarga, te da insomnio, te vuelve obsesivo.Hay que soltar el pasado de una buena vez, no sirve para nada. Todos tienen la necesidad de resolver algo del pasado, como si se ganara algo con eso. Por favor, hay que mirar al futuro. El pasado es como la moda, si no se usa más quedó out ¿o quién se pondría el vestidito de los 15 para salir? No lo entienden, nadie lo entiende, hay que soltar el pasado perchos. Es la única manera de ser feliz.Les encanta hablar y hablar… se usa tanto el tiempo pasado y tan poco el tiempo presente, o futuro. Si miras para atrás lo único que haces es detenerte. El que vive colgado del pasado se vuelve una persona resentida, rencorosa o melancólica lo cual es peor. Yo trato y trato de soltar el pasado, pero parece que es el pasado el que no me suelta a mí.
La garganta se me cierra, se me seca la boca, el estómago se me revuelve, quiero hablar pero no me salen las palabras. El mundo se me cayó a pedazos, todo perdió sentido, ya no sé qué hacer, no sé qué decir, no sé qué sentir. Me pasó de todo en la vida, sufrí mucho, pero hasta hoy creo que nunca había conocido el dolor. Odiar y amar a la vez era una sensación desesperante. Ver morir al amor en mis brazos pidiéndome perdón es demoledor, un perdón que no alcanzó, un dolor que siempre está ahí. La medida del dolor es el amor, no hay dudas, mas amas, más grande es el dolor. Descubrir qe la persona que mas amaba me fallo, fue un gran dolor, fue un una herida que todavía no cicatriza. El dolor. Uno haría lo imposible por no sentir dolor. No es el odio, no es la maldad, no es la injusticia lo que hace sufrir. Lo que duele es el amor. El dolor, la maldad y la injusticia de los que amas, eso es lo que duele, pero duele con un dolor que mata. No amar, no sentir, incluso odiar, es lo único que puede apagar este dolor.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Morocho & Morocha
